En el ecosistema del marketing digital, existe un enemigo silencioso que drena el tráfico de los sitios web sin que la mayoría de los dueños de negocios se den cuenta: el Content Decay (la decadencia o degradación del contenido) . Muchos empresarios y directores de marketing asumen que el SEO funciona como una propiedad inmobiliaria estática: una vez que lográs posicionar un artículo de blog o una página de servicios en el primer lugar de Google, se va a quedar ahí para siempre. La realidad es completamente distinta. El contenido digital tiene fecha de vencimiento. Con el tiempo, el comportamiento del usuario cambia, la competencia se actualiza y los algoritmos evolucionan, haciendo que tus páginas más rentables pierdan posiciones de forma paulatina. Si no auditás de forma constante lo que ya tenés publicado, estás perdiendo clientes potenciales frente a competidores que sí mantienen su infraestructura al día. Para solucionar este problema, primero debemos identificar los 4 tipos...
En el ecosistema del marketing digital, existe un enemigo silencioso que drena el tráfico de los sitios web sin que la mayoría de los dueños de negocios se den cuenta: el Content Decay (la decadencia o degradación del contenido) . Muchos empresarios y directores de marketing asumen que el SEO funciona como una propiedad inmobiliaria estática: una vez que lográs posicionar un artículo de blog o una página de servicios en el primer lugar de Google, se va a quedar ahí para siempre. La realidad es completamente distinta. El contenido digital tiene fecha de vencimiento. Con el tiempo, el comportamiento del usuario cambia, la competencia se actualiza y los algoritmos evolucionan, haciendo que tus páginas más rentables pierdan posiciones de forma paulatina. Si no auditás de forma constante lo que ya tenés publicado, estás perdiendo clientes potenciales frente a competidores que sí mantienen su infraestructura al día. Para solucionar este problema, primero debemos identificar los 4 tipos...